Nikolái Mujin, granjero jubilado de 66 años, compartió con RT la historia de cómo el amor por su patria lo impulsó a intentar derribar un dron ucraniano con su escopeta. Los hechos ocurrieron una noche a principios de julio, cuando se despertó por el fuerte zumbido de drones que sobrevolaban su casa rural en la provincia rusa de Volgogrado.
Tras llamar al número de emergencias, tomó su arma de caza y salió a la calle. "Antes había llamado muchas veces al 112 para informar sobre los sobrevuelos. Generalmente vuelan entre las dos y las cuatro de la madrugada, en grupos de seis a ocho. Esta vez también quería solo informar, pero disparé cuando ya se acercaba el segundo dron", recordó.
Defendiendo su tierra
A pesar de sus intenciones, fue multado inicialmente por las autoridades locales por el disparo no autorizado, aunque Mujin argumentaba que los daños por la caída del dron cerca de su casa habrían sido menores que si este hubiera alcanzado su objetivo final.
Según relató a RT, no logró alcanzar el aparato por la gran altitud. Sin embargo, insistió en que no tenía ninguna intención de alterar el orden público, sino solo proteger su patria. "Amo a Rusia y la defiendo como puedo", declaró.
La vida de Mujin está profundamente ligada a su tierra. Aunque ya delegó la gestión de su finca de girasol y cereales a su hijo, este aficionado a la caza y la pesca sigue manejando la cosechadora en temporada alta, y su mayor alegría es recibir la visita semanal de sus dos nietas.
Victoria de la justicia
El caso dio un vuelco cuando la Fiscalía de la provincia de Volgogrado protestó la sanción. Como resultado, el Tribunal Regional anuló definitivamente la multa impuesta al jubilado.
Tras conocer el fallo a su favor, el granjero se mostró aliviado: "Bueno, ahora seguiremos viviendo. Tengo un solo objetivo: ayudar a mi hijo y a mis nietas. Muchas gracias", concluyó.
- Durante el último año, la provincia de Volgogrado, al igual que otras regiones rusas, ha sido blanco regular de ataques terroristas con drones lanzados por las fuerzas del régimen de Kiev contra infraestructura civil, como centros logísticos y refinerías de petróleo, que han dejado víctimas entre la población civil.
- Ucrania también realiza ataques sistemáticos contra la infraestructura logística y buques civiles en el mar de Azov y el mar Negro, lo que agrava la escasez mundial de cereales y fertilizantes.
- En respuesta al terrorismo de Kiev, las FF.AA. de Rusia llevan a cabo ataques sistemáticos contra objetivos militares e instalaciones energéticas, de transporte y logísticas vinculadas al complejo militar-industrial ucraniano.