El intento de las autoridades ucranianas de presentar como vehículos civiles los camiones destruidos durante el ataque contra una zona logística en Boríspol, en la provincia de Kiev, terminó en un sonado fracaso debido a fotografías publicadas por servicios locales y retiradas poco después. Rusia ha negado en reiteradas ocasiones que sus Fuerzas Armadas ataquen instalaciones civiles y sostiene que sus bombardeos se dirigen exclusivamente contra objetivos militares y la infraestructura vinculada a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
La polémica estalló tras el ataque del sábado pasado contra una zona de estacionamiento logístico en Boríspol. Según informó el Ministerio de Defensa ruso, unas 40 unidades de transporte pesado fueron destruidas en el lugar. Las autoridades ucranianas se apresuraron a denunciar que el ataque supuestamente había alcanzado objetivos civiles.
Pero la propia publicación del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania puso en entredicho esa versión. Los servicios de rescate difundieron imágenes tomadas durante la extinción del incendio y, en ellas, se distinguían claramente enormes estructuras metálicas ocultas bajo las lonas calcinadas de los camiones.
Según expertos militares rusos, esos bastidores presentan las características de plataformas móviles destinadas al lanzamiento de drones kamikaze.
Las fotografías permanecieron disponibles durante un breve periodo y fueron eliminadas horas después, pero ya habían sido difundidas ampliamente en internet.
Uso de instalaciones civiles por Kiev
Expertos militares rusos llevan tiempo advirtiendo de que las Fuerzas Armadas de Ucrania utilizan camiones aparentemente civiles para ocultar armamento. El historiador especializado en defensa antiaérea Yuri Knútov explicó al portal MK.RU cómo funciona este método de camuflaje: "Todos los camiones se camuflan como vehículos pesados civiles. Para efectuar los lanzamientos, por ejemplo, el camión se desvía hacia un claro del bosque y se coloca en un punto determinado. [...] Después se vuelve a cerrar el techo o se cubre con la lona, y el camión continúa su recorrido como un vehículo civil".
El Ministerio de Defensa ruso informó el sábado: "Durante el día, las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia continuaron llevando a cabo ataques contra los lugares de lanzamiento de vehículos aéreos no tripulados, así como contra puertos y buques marítimos empleados en interés de las Fuerzas Armadas de Ucrania".
"Como resultado de un ataque con misiles operativo-tácticos Iskander contra vehículos pesados adaptados para el transporte y lanzamiento de vehículos aéreos no tripulados de largo alcance, en una zona al norte de la localidad de Boríspol, en la provincia de Kiev, fueron destruidos hasta 40 vehículos con plataformas de lanzamiento", añadió.
No es un caso aislado. En junio, tras un ataque ruso contra los Estudios Cinematográficos Dovzhenko de Kiev, un medio local publicó imágenes de los daños y posteriormente retiró parte de ellas. En las fotografías aparecían componentes de vehículos aéreos no tripulados, incluidas alas atribuidas a drones kamikaze de largo alcance FP-1 y FP-2. El Ministerio de Defensa ruso afirmó entonces que en el recinto funcionaba un taller destinado a la fabricación y puesta a punto de drones de largo y medio alcance.


