La Unión Europea ha vuelto a recurrir a los envíos de diésel procedentes de México por primera vez en siete años, debido a la alteración de los flujos mundiales provocada principalmente por la guerra en Irán y la interrupción de los envíos desde Rusia.
Según reporta Bloomberg Línea, la petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ha enviado este mes alrededor de 300.000 barriles de gasóleo con contenido ultrabajo de azufre a España.
En julio, la empresa mexicana entregó un cargamento en Italia con un contenido de azufre lo suficientemente bajo como para cumplir la normativa europea de combustibles para vehículos de carretera; y en abril hizo otra entrega en Francia.
El nuevo flujo de comercio refleja la reconfiguración del mercado. En estos momentos, debido al aumento de los precios de los combustibles, a los proveedores mexicanos les sale rentable enviar cargamentos de diésel a Europa.
Tradicionalmente, México había enviado a Europa diésel de menor calidad, apto para buques o mezclas, pero ahora vuelve a irrumpir con un producto que suple una escasez crítica. La última vez que Pemex envió diésel para vehículos terrestres fue en 2019.