El Folketing (Parlamento) danés aprobó este jueves una compensación económica de 300.000 coronas danesas (unos 44.000 dólares) para cada mujer groenlandesa que fue sometida a una anticoncepción forzada por parte de las autoridades de Dinamarca desde la década de 1960 hasta finales de 1991, según reportan los medios locales.
De acuerdo con lo difundido, la decisión fue respaldada por una amplia mayoría en el Folketing y, desde la entrada en vigor del mecanismo el 1 de julio, 201 mujeres ya han solicitado esta compensación.
En relación con su aprobación, la diputada groenlandesa Naaja Nathanielsen celebró la votación y afirmó: "No se puede exagerar la importancia de este proyecto de ley. Es un reconocimiento muy concreto de los traumas que se han infligido a generaciones de mujeres groenlandesas". También añadió: "Gracias por el amplio apoyo, significa mucho para las mujeres groenlandesas y para la sociedad groenlandesa".
Anticoncepción forzada
El caso se remonta a un programa aplicado en el siglo pasado. Para Dinamarca, el crecimiento demográfico suponía un alto coste en servicios públicos, pero también generó inquietud política y social, ya que las autoridades expresaron preocupación por el incremento de madres jóvenes y solteras.
En este contexto, en 1966, el Ministerio de Salud de Groenlandia y la Junta Nacional de Salud pusieron en marcha una iniciativa masiva para controlar el número de nacimientos mediante la implantación de dispositivos intrauterinos (DIU) a niñas y mujeres de Groenlandia sin que ellas lo supieran o sin un consentimiento válido. Según una investigación publicada en 2025, al menos 4.070 mujeres groenlandesas habían recibido un DIU de este modo ya a finales de la década de 1970. Muchas de las víctimas pertenecían a la etnia inuit. La práctica continuó durante algún tiempo incluso después de que Groenlandia asumiera la gestión de la sanidad en 1992.
Evolución del caso
En 2024, 143 groenlandesas presentaron una demanda contra el Gobierno danés para obtener una indemnización por la colocación forzada de estos dispositivos. En aquel momento, Copenhague no aceptó la reclamación, alegando que la investigación para determinar el alcance completo de los casos estaba en curso.
Posteriormente, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ofrecieron una disculpa formal en nombre de Dinamarca y Groenlandia el año pasado.
Se indica que la aprobación de la compensación coincide con la publicación inminente de dos informes encargados por Groenlandia para examinar la responsabilidad de Dinamarca, incluida la cuestión de si hubo genocidio y otras posibles violaciones del derecho internacional. Por su parte, la primera ministra calificó de "casualidad total" que esos informes se publiquen justo al día siguiente de la votación parlamentaria, pero no respondió directamente a si las afectadas podrían recibir una compensación mayor en caso de que se concluyera que hubo genocidio.



