David Milstein, asesor principal del embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, ha suprimido o revisado y cambiado sistemáticamente los informes de la Embajada al Departamento de Estado desde abril de 2025, para presentar las acciones del Gobierno de Benjamín Netanyahu bajo una luz favorable, reveló The New York Times, citando a una docena de personas familiarizadas con el asunto.
Las intervenciones de Milstein van mucho más allá que las de cualquier predecesor reciente, señalaron varios funcionarios. Los esfuerzos del asesor han ayudado a proteger al Gobierno derechista de Israel frente a posibles represalias de la Administración Trump, que ha sido su aliado más cercano, señala el medio.
A finales de marzo, en pleno apogeo de la guerra con Irán, Israel aprobó discretamente más asentamientos en la Cisjordania ocupada que nunca antes en una sola ocasión. El personal de la representación diplomática estadounidense consideró que la medida podría estar violando una de las líneas rojas explícitas del presidente Donald Trump: no anexionar Cisjordania. Así, redactaron un informe urgente para Washington, pero Milstein bloqueó el memorando, según tres funcionarios estadounidenses.
Cuando la violencia de los colonos en Cisjordania aumentó en primavera, Milstein obstaculizó los informes que sugerían que el Gobierno israelí no estaba tomando medidas. En su lugar, la Embajada envió un cable a Washington elogiando a Israel por "tomar medidas enérgicas" contra los ataques. Asimismo, cuando miembros del Congreso presionaron por rendición de cuentas sobre los asesinatos de palestino-estadounidenses a manos de colonos israelíes y fuerzas de seguridad, Milstein suprimió un informe detallado, bloqueando los esfuerzos de los legisladores por obtener información.
Poco después de llegar a Jerusalén, Milstein comenzó a insistir en aprobar personalmente las comunicaciones de la sección de la Embajada que maneja asuntos palestinos, dijeron múltiples funcionarios con conocimiento directo del proceso. El flujo de cables se desplomó de varios por semana a unos pocos al mes, ya que algunos funcionarios se han abstenido de escribir informes por temor a que Milstein los bloquee o reescriba.