Las personas que toman medicamentos GLP-1 tienen más de cuatro veces más probabilidades de sufrir el desprendimiento de una uña, según un nuevo estudio presentado la semana pasada en el Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología.
Los investigadores compararon los cambios en las uñas de 1.904 personas de Francia, Estados Unidos, Brasil y México, entre ellas 575 usaban fármacos GLP-1, mientras que las otras 1.329 tenían diabetes tipo 2 y/o obesidad y nunca habían tomado esos remedios.
El 66 % de los usuarios de GLP-1 reportaron algún tipo de trastorno en las uñas, frente al 53 % de los no usuarios.
Además del desprendimiento, el 46 % de los usuarios de GLP-1 reportaron decoloración de las uñas frente al 17% de los no usuarios.
Los investigadores indicaron que los problemas en las uñas no se debieron únicamente a la pérdida de peso, ya que la problemática persistía incluso al comparar a personas que habían perdido peso con y sin estos fármacos.
Asimismo, aclararon que no pueden afirmar que los fármacos GLP-1 sean la causa directa de los problemas en las uñas, pues aproximadamente la mitad de los participantes que los tomaban ya había experimentado estas alteraciones antes de iniciar el tratamiento.
Además, al tener en cuenta otros factores, como enfermedades de la piel y deficiencias nutricionales, algunas asociaciones se debilitaron. Sin embargo, el desprendimiento y la decoloración de las uñas seguían siendo entre dos y tres veces más frecuentes entre los usuarios de estos medicamentos.