El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, celebró este viernes 9 de octubre que la Unión Europea (UE) sacara al país centroamericano de la lista de paraísos fiscales, en la que permanecía desde 2020.
"Panamá salió de la lista negra, ¡lo logramos! Esta mañana, en la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea se anunció la salida de Panamá de la lista negra [...], esto es resultado de una lucha que inicié en el sector privado y lideré como presidente desde el primer día", afirmó el mandatario en un mensaje publicado en sus redes sociales.
¡Panamá salió de la lista negra! https://t.co/mob3zsaGBG
— José Raúl Mulino (@JoseRaulMulino) October 9, 2026
"Para lograrlo, debimos viajar para hacer reuniones cara a cara, reclamar en foros y, sobre todo, recuperar la confianza de comunidad internacional. Hoy, con esta gran victoria, le abrimos la puerta a nuevas inversiones y ganamos en competitividad y oportunidades reales para los panameños", agregó.
Reputación
El ministro de Economía, Felipe Chapman, explicó que la inclusión de Panamá durante seis años en la lista de jurisdicciones no cooperativas en materia fiscal de la UE, conocida como "lista negra", afectó la reputación del país y lo hizo competir en desventaja por las inversiones.
"Panamá recuperó algo que nunca debió perder: confianza y credibilidad [...] dialogamos, hicimos las reformas necesarias y defendimos a Panamá", señaló.
También confió en que esta medida ayudará todavía más a un país que hoy puede presumir un crecimiento de la economía del 6,4 % durante el segundo trimestre de este año; una reducción del desempleo del 10,4 % al 8,5 %, y la creación de más de 77.000 puestos de trabajo, en su mayoría en el sector privado.
Con menos euforia, el diario La Prensa advirtió que la exclusión de la lista negra no significa que Panamá haya completado todas las evaluaciones fiscales internacionales pendientes, ya que solo pasó del Anexo I, que lo consideraba país "no cooperante", al Anexo II, conocido como "lista gris", que incluye a naciones que todavía deben impulsar reformas para cumplir con las normas internacionales de buena gobernanza tributaria.


