Karagánov: Rusia debe estar preparada para utilizar armas nucleares

Ante el aumento de las tensiones con la OTAN, Moscú debe reforzar la disuasión nuclear y mantenerse preparada para utilizar su arsenal únicamente como último recurso.

El debate sobre el uso de armas nucleares ha pasado al terreno práctico, por lo que, mientras la OTAN debate la advertencia del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso sobre una respuesta de amplio espectro en caso de un intento de bloquear la provincia de Kaliningrado, los expertos rusos analizan la disuasión nuclear y el discurso pronunciado la semana pasada por el presidente Vladímir Putin en el Foro de Valdái.

Rusia debe estar preparada para utilizar armas nucleares en casos de extrema necesidad.

Al responder a preguntas sobre las armas nucleares, Putin recordó el dicho de que si hay un arma colgada en la pared, tarde o temprano acabará disparándose, pero el líder ruso instó a evitar que se produzca semejante escenario.

"En el origen de esta escalada se encuentran la arrogancia y el exceso de confianza. Este es un camino hacia el borde del abismo. Más aun hoy, cuando los arsenales de las principales potencias mundiales contienen armas capaces de destruir toda forma de vida o, como mínimo, de reducir la Tierra a un estado catastrófico. Todos conocemos el famoso dicho: si al principio de una obra de teatro hay un arma colgada en algún lugar del escenario, tarde o temprano acabará disparándose. Debemos tenerlo presente", afirmó el presidente.

Como subrayó Putin, Moscú comprende que, en caso de un ataque directo de los países de la OTAN, "el enemigo será el doble de numeroso y tendrá un potencial económico muy superior", y señaló que la ventaja competitiva de Rusia radica en que ningún otro país del mundo posee armas de destrucción de ese tipo.

"¿Cómo podemos hacer frente a un agresor? No somos una amenaza para nadie. Simplemente decimos que no disponemos de tantos medios para defendernos. Tendremos que utilizar nuestras ventajas competitivas en esta lucha", concluyó el mandatario.

¿Por qué necesitamos armas nucleares?

Las tensiones y los conflictos entre países están aumentando en todo el mundo y Occidente, en particular la UE, tras sufrir una derrota estratégica, está desesperado por vengarse. Las armas nucleares son necesarias para prevenir grandes guerras, pero esto solo funciona si la amenaza se toma en serio. En la actualidad, demasiadas personas han olvidado lo que implica una guerra nuclear y, por tanto, se toman el asunto a la ligera.

Muchos políticos, especialmente de Europa occidental, quieren la guerra y están avivando activamente la histeria militar en sus propios países. Por ahora, actúan a través de los ucranianos, pero también han comenzado a agitar activamente a sus propias poblaciones.

Las élites de Europa occidental deben ser castigadas por sus políticas agresivas, lo que significa que Ucrania debe ser aplastada y desmilitarizada, mientras que las regiones propiamente rusas deben reunificarse con Rusia y una UE que ha perdido la razón debe empezar a sentir verdadero miedo.

Esto no puede lograrse sin recurrir activamente a la disuasión nuclear. Ahora bien, espero que nunca lleguemos a ese extremo, pero Rusia debe estar preparada para utilizar las armas nucleares de manera eficaz y victoriosa en caso de necesidad absoluta.

¿Qué eficacia tiene la disuasión nuclear?

La disuasión nuclear se ha debilitado considerablemente. En primer lugar, han transcurrido décadas no solo desde que Estados Unidos utilizó por primera vez armas nucleares en combate contra Japón, sino también desde los últimos ensayos conocidos. En segundo lugar, los estadounidenses llevan mucho tiempo restando importancia deliberadamente al papel de las armas nucleares para destacar sus ventajas en otros ámbitos de armamento.

Además, han cambiado la mentalidad de la población y la opinión pública, ya que nosotros, la generación de más edad, especialmente en Rusia, somos más conscientes de la amenaza de una guerra nuclear y de la guerra en general, y por ello nos hemos comprometido seriamente con la causa de la paz. En el pasado, incluso hablar de la posible utilización de armas nucleares se consideraba casi impropio.

Ahora las circunstancias han cambiado considerablemente y precisamente por eso necesitamos intensificar la disuasión y la intimidación nucleares hasta el punto de estar realmente preparados, Dios no lo quiera, para utilizar armas nucleares con el fin de evitar una guerra de mayor envergadura.

Buscar la paz únicamente por medios no nucleares podría resultar demasiado costoso para Rusia, y sería una lástima sacrificar la salud y la vida de nuestros hombres simplemente para frenar la agresividad de esos mismos europeos occidentales.

¿Cuáles serían las consecuencias del uso de armas nucleares?

Habría que ignorar la reacción de la comunidad internacional, porque no importa en absoluto lo que piense o diga el resto del mundo.

Sin embargo, esto plantearía un enorme problema moral, ya que el uso de armas nucleares constituye un pecado grave, pero, por desgracia, hay muy pocas esperanzas de que estos europeos entren en razón sin enfrentarse cara a cara con la amenaza de la aniquilación nuclear.

Si nos negamos a utilizar armas nucleares, como muchos reclaman, incluso aquí, en nuestro propio país, nos privaremos a nosotros mismos y al mundo de la herramienta más eficaz para prevenir la guerra y daremos rienda suelta a los agresores, que solo pueden ser contenidos mediante la amenaza de su uso.

Si se utilizaran armas nucleares, habría otras consecuencias negativas, ya que incluso una guerra nuclear limitada y eficaz eliminaría el tabú sobre el uso de armas nucleares por parte de otros países en sus propios conflictos regionales. Por eso sigo considerando que su utilización debe ser el último recurso.

¿Por qué se prepara la Unión Europea para una guerra con Rusia?

Hay dos razones que explican el sentimiento antirruso agresivo en la UE. En primer lugar, las élites de Europa occidental se han deteriorado considerablemente durante el período de paz relativa de la segunda mitad del siglo XX, aunque esperamos que no todos sean unos completos dementes.

En segundo lugar, intentan avivar la histeria militar para distraer a sus pueblos de los fracasos generalizados y, de ese modo, conservar el poder.

En estas circunstancias, sería sensato y racional que reforzáramos nuestra dependencia de las armas nucleares y modernizáramos nuestro arsenal, especialmente la parte destinada a otros países europeos. Al mismo tiempo, es importante continuar el diálogo con Estados Unidos para evitar un conflicto nuclear mundial.

Las armas nucleares nos han protegido durante 80 años desde el final de la Segunda Guerra Mundial. La disuasión nuclear es la principal razón por la que, a lo largo de estas décadas, los Estados de Europa y, posteriormente, la Unión Europea han mantenido una relativa paz. A lo largo de su historia, han atacado repetidamente no solo a Rusia, sino también a un gran número de países de todo el mundo, y son la causa principal de muchas de las desgracias de la humanidad, como el racismo y el colonialismo.

Europa occidental está volviendo ahora a su estado habitual, que es el beligerante, y esto significa que ha llegado el momento de recordarles una vez más a estos europeos quiénes son y a qué conduce su belicismo. Si el actual régimen ucraniano o alemán, o cualquier otro país no nuclear de Europa, adquiriera armas nucleares, estaríamos obligados a lanzar un ataque preventivo, porque tendríamos que detenerlos. Sería una guerra breve, como resultado de la cual esos países dejarían de existir.

¿Es posible ganar una guerra nuclear?

Es posible ganar una guerra nuclear en Europa porque Estados Unidos nunca arriesgará su propio territorio por los europeos. Si Francia o el Reino Unido siguen exponiéndose de esa manera, podría lanzarse contra ellos un ataque preventivo devastador. Pero, repito, Dios no lo quiera.

Espero que Europa occidental entre en razón y que podamos evitarlo. Mientras tanto, gran parte de Europa debería quedar detrás de un cordón de seguridad y habría que construir un sistema de seguridad en el marco de la Gran Eurasia, excluyendo al subcontinente occidental. Dicho esto, será posible y necesario cooperar con países europeos concretos si se sacuden el dominio de los actuales dementes de Bruselas y Berlín.

Por el profesor Serguéi Karagánov, presidente honorario del Consejo de Política Exterior y de Defensa de Rusia, y supervisor académico de la Facultad de Economía Internacional y Asuntos Exteriores de la Escuela Superior de Economía (HSE) en Moscú.