Christa Pike, condenada a muerte por un asesinato cometido en 1995, despertó el 6 de octubre en un hospital de Nashville (Tennessee, EE.UU.) después de sobrevivir al intento de ejecución mediante inyección letal. Según Associated Press, la mujer empezó este jueves a caminar y alimentarse.
Pike, de 50 años, fue trasladada al hospital, inconsciente, en estado crítico y con graves lesiones en los brazos, después de que dos inyecciones de pentobarbital no lograran matarla durante el procedimiento del 30 de septiembre en la Institución de Máxima Seguridad de Riverbend. Hasta el lunes, sus abogados creían que sufría muerte cerebral y que se retiraría el soporte vital.
Pike recuperó el martes la consciencia y comenzó a hablar. El miércoles dio sus primeros pasos, aunque fueron "limitados", aseguraron sus abogados. El jueves caminó tras pedir asistencia. Además, está recuperando la movilidad de sus brazos: la reclusa logró comer por primera vez.
No obstante, a pesar de sus progresos, los abogados advierten de que no están seguros de si se recuperará físicamente. Tampoco tienen certeza sobre su legitimación procesal.
"Aunque su recuperación física ha sido notable, siguen existiendo importantes interrogantes sobre los efectos a largo plazo de lo que tuvo que soportar […] Christa está lidiando con el profundo trauma psicológico que supone haber sobrevivido a una ejecución fallida, incluyendo el terror, el dolor y la incertidumbre de creer que estaba a punto de morir", señalaron.
- La mujer fue condenada a muerte por su participación, cuando era adolescente, en la tortura y asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995. Sus abogados sostienen que es la primera persona conocida en Estados Unidos que ha sobrevivido a un intento de ejecución completado y argumentan que el procedimiento violó la prohibición constitucional de castigos crueles e inusuales.