Un juez dictó fallo condenatorio contra tres ciudadanos mexicanos por homicidio calificado con alevosía y ventaja; robo de vehículo con violencia y robo con violencia cometidos contra tres turistas en el estado de Baja California (México), según reporta Milenio.
🚨 Declaran culpables a tres mexicanos por la muerte de surfistas en Baja California Un juez de control declaró este viernes culpables a Jesús Gerardo García (alias “El Kekas”), Irineo Francisco “N” y Ángel Jesús “N” por el ataque de los hermanos australianos Callum y Jake Robinson y su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad, ocurrido en abril de 2024 en el poblado de Punta San José. Durante la audiencia celebrada en Ensenada, el tribunal también los encontró responsables de los delitos de robo con violencia y robo de vehículo con violencia. Ante esta resolución, la Fiscalía General del Estado solicitó una pena de 210 años de prisión para cada uno de los implicados. La sentencia definitiva con la condena individualizada será dada a conocer por el juez el próximo 16 de octubre. 👉 https://t.co/nLeItzFD29
— Diario de Yucatán (@DiariodeYucatan) October 10, 2026
Los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y el estadounidense Jack Carter Rhoad desaparecieron en abril de 2024 mientras se encontraban en la zona.
El caso involucra la muerte de los turistas extranjeros luego de que fueran abordados por Jesús Gerardo García Cota, alias el 'Kekas', Irineo Francisco García Montaño y Ángel Jesús León Aguilera.
El juzgador Raúl Hernández Arellano consideró acreditada la responsabilidad de los tres hombres en los delitos imputados. Durante la audiencia, el juez relató que el 27 de abril de 2024, Ari Gisell Silva Raya, entonces novia del 'Kekas', se acercó a los extranjeros y conversó con ellos.
Posteriormente, la mujer regresó y le comentó a Jesús Gerardo que los turistas llevaban pertenencias de valor, entre ellas un teléfono celular que le había gustado. De acuerdo con el relato del juzgador, la mujer también le habló sobre los neumáticos de la camioneta en la que viajaban las víctimas, ya que los quería para su propio vehículo.


