Moscú reacciona al deseo de un país europeo de ayudar a Kiev a "reducir a escombros" las refinerías rusas

"Esta es la sencilla manera con la que estos malandrines están arrastrando a Europa al torbellino de la confrontación", señaló María Zajárova.

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, dirigió su atención este domingo al llamamiento del primer ministro de Estonia, Kristen Michal, a abordar la semana que viene, en su propio país y el Consejo Europeo, si pueden "contribuir rápidamente con más fondos a Ucrania para que puedan reducir a escombros las refinerías de petróleo rusas".

La declaración inamistosa del jefe del Ejecutivo estonio fue publicada por la emisora de radio y televisión nacional ERR y la reprodujeron múltiples medios más.

Para que se entienda "la cantidad de competencias de este experto en escombros", Zajárova enumeró los cargos que el ahora jefe del Gobierno desempeñó anteriormente: ministro de Clima entre 2023 y 2024; ministro de Economía e Infraestructuras entre 2015 y 2016; ministro de Justicia entre 2011 y 2012. Fue "ministro de todos los asuntos durante un año", resumió la vocera.

"¿Quién le dio ahora el derecho a hablar en nombre de toda la Unión Europea?", se preguntó. Mientras muchos en la UE denuncian que la ex primera ministra estonia y actualmente jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, no tiene "facultades para hacer esas tontísimas declaraciones" que se permite, "ha surgido un velocista estonio más".

"Esta es la sencilla manera con la que estos malandrines están arrastrando a Europa al torbellino de la confrontación", sintetizó Zajárova.

A finales de septiembre, el salto de los precios del diésel sacudió el Viejo Continente debido a una coincidencia de varios factores, como, principalmente, el cese de las vías habituales de suministro desde Oriente Medio. La dinámica de los precios mundiales al alza obligó, asimismo, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a buscar un canal fiable de abastecimiento, que ha encontrado en Rusia. Las declaraciones de Michal y varios políticos europeos más pueden ser una respuesta a los esfuerzos de Trump para estabilizar el mercado de combustibles mediante la compra de diésel producido en refinerías rusas.