
Opinión
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Oleg Yasinsky
Oleg Yasinsky, periodista ucraniano chileno, colaborador de los medios independientes latinoamericanos como Pressenza.com y otros, investigador de los movimientos indígenas y sociales en America Latina, productor de documentales políticos en Colombia, Bolivia, Mexico y Chile, autor de varias publicaciones y traductor de textos de Eduardo Galeano, Luis Sepúlveda, José Saramago, subcomandante Marcos y otros al ruso.

Más allá de los politólogos o turistas que confunden metáforas de "mendigo sentado en una silla de oro" con "la hija predilecta de Bolívar" o "el corazón de América", la tierra boliviana no es "un recurso", ni un "bien inmóvil" ni "un activo económico": es la magia, la poesía y la música, todavía libres de la ordinariez y mezquindad capitalista.

"La televisión es un espejo en el que se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural", decía el gran Federico Fellini. Aún no sabía que las redes sociales, que vendrían a sustituir a la televisión, se convertirían para ese sistema en un tiro de gracia.

Si los combatientes de Playa Girón, Fidel o el pueblo cubano, en los días de la invasión, se hubieran permitido una sola mentira o falsedad, su revolución habría sido derrotada.

El Estado de Israel, en nombre del pueblo judío, de forma descarada, a diario y con una total impunidad, comete crímenes atroces, para los que no existen justificaciones que valgan.

Por primera vez en la larga historia de sus crímenes y abusos en Oriente Medio, Estados Unidos e Israel sufren una derrota militar.

"Si subestiman a los iraníes y lanzan un ataque contra esos lugares, las pérdidas de los agresores van a ser muy altas", advertía Fidel Castro en 2010.

Frente a nuestros ojos se produjo un cambio cualitativo en la propia lógica de la manipulación y de las noticias falsas en las guerras que se multiplican.

El continente latinoamericano ya es parte de la guerra contra Irán, siendo otra parte de la guerra contra Rusia y un preámbulo para la guerra contra China.

La nueva guerra contra Irán no es nueva y no es solo contra Irán. El monstruo, enloquecido por la impunidad y la sangre, no se detendrá por sí mismo. La verdadera dimensión del mal que va por nosotros supera la capacidad de nuestra imaginación. Esperar a llegar a algún acuerdo con él es una locura o una traición.

La ciencia de la manipulación en la actual guerra por el poder se eleva hacia las cumbres inimaginables de solo hace unos años.

